Derecho a la objeción de conciencia

"El ciudadano no está obligado en conciencia a seguir las prescripciones de
las autoridades civiles si éstas son contrarias a las exigencias del orden moral,
a los derechos fundamentales de las personas o a las enseñanzas del Evangelio.820 Las leyes injustas colocan a la persona moralmente recta ante dramáticos problemas de conciencia: cuando son llamados a colaborar en acciones moralmente ilícitas, tienen la obligación de negarse.821 Además de ser un deber moral, este rechazo es también un derecho humano elemental que, precisamente por ser tal, la misma ley civil debe reconocer y proteger: «Quien recurre a la objeción de conciencia debe estar a salvo no sólo de sanciones penales, sino también de cualquier daño en el plano legal, disciplinar, económico
y profesional».822

Es un grave deber de conciencia no prestar colaboración, ni siquiera formal,
a aquellas prácticas que, aun siendo admitidas por la legislación civil, están
en contraste con la ley de Dios. Tal cooperación, en efecto, no puede ser jamás justificada, ni invocando el respeto de la libertad de otros, ni apoyándose en
el hecho de que es prevista y requerida por la ley civil. Nadie puede sustraerse jamás a la responsabilidad moral de los actos realizados y sobre esta responsabilidad cada uno será juzgado por Dios mismo (cf. Rm 2,6; 14,12)."


(Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, n. 399. Pontificio Consejo "Justicia y Paz")


    » Discurso a los participantes en el 25° Congreso internacional
       Pontificio Consejo "Justicia y Paz"de los Farmacéuticos Católicos.

       29-10-2007. Benedicto XVI

    » Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, n. 399 y 503.
       Pontificio Consejo "Justicia y Paz"

    » Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal
       Pontificio Consejo "Justicia y Paz"de las uniones entre personas homosexuales, n. 5.

       31-07-2003. Congregación para la Doctrina de la Fe

    » Discurso al Tribunal de la Rota romana con motivo de la apertura del año judicial.
       28-01-2002, n. 9. Juan Pablo II

    » Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2242

    » Encíclica Evangelium vitae.
       25-03-1995, nn. 73, 74 y 89. Juan Pablo II2

    » Libertad religiosa y de conciencia en nuestra página web
       La persecución a la Iglesia Católica, a su Doctrina y a quienes la enseñan



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